Con el beneplácito de los ayatolás de Irán, en el año 2017 fue develado un reloj digital en Teherán. Este marcaba la cuenta regresiva para la supuesta eliminación del Estado de Israel. Según el gobierno israelí, el reloj fue destruido en un reciente ataque aéreo. Aunque circulan versiones que contradicen esta versión, lo que queda muy claro es la intención genocida de los líderes iraníes.
La palabra genocidio fue acuñada por un abogado judío polaco, víctima de la barbarie nazi. El término se refiere a la destrucción deliberada y sistemática de un grupo de personas debido a su etnia, nacionalidad, religión o raza. Para que se configure un genocidio, no solo se requiere la intención, sino también la capacidad de ejecutarlo.
Erróneamente se acusa a Israel de genocidio en Gaza, pero no existe una intención deliberada de destruir total o parcialmente al pueblo árabe palestino, aun cuando Israel posee la capacidad militar para hacerlo. Las lamentables muertes de civiles palestinos son el resultado del conflicto armado con Hamás, la organización terrorista aliada de Irán que utiliza a sus propios ciudadanos como escudos humanos.
Durante décadas, los ayatolás iraníes han expresado su intención de borrar a Israel del mapa. Lo único que les faltaba era el armamento nuclear para lograrlo. Un país con un programa nuclear con fines pacíficos no amenaza con eliminar a otro, no dispone de un escuadrón de científicos listos para armar una bomba nuclear e instalarla en misiles balísticos capaces de alcanzar Europa, no enriquece uranio a niveles de pureza superiores al 60 % ni esconde sus centrales nucleares a decenas de metros bajo tierra. Según Israel, Irán estaba tan cerca de producir varias bombas nucleares que su única opción era lanzar un ataque preventivo.
A pesar de los bombardeos de Israel y de Estados Unidos contra los reactores nucleares iraníes, algunos medios de comunicación cuestionan la efectividad de dicha acción militar. Incluso se presume que el régimen de los ayatolás logró preservar una cantidad importante de uranio enriquecido. Aun si esto fuera cierto, el programa nuclear iraní recibió un golpe significativo, tal como lo reconocen los mismos iraníes.
Tan pronto como se declaró el cese del fuego, los líderes de Irán reiteraron su intención de seguir destinando recursos al programa nuclear, en lugar de usarlos para la reconstrucción de un país con altos índices de pobreza e inflación. Sin lugar a dudas, el pueblo persa está pagando un alto precio por la obsesión teológica de los ayatolás de acabar con las sociedades occidentales.
Israel, Estados Unidos y otros países harán lo posible por evitar que Irán obtenga armas de destrucción masiva. Irónicamente, el simbólico reloj de Teherán podría estar marcando ahora el fin de la dictadura de los ayatolás y el comienzo de una era de libertad para la milenaria nación persa.
Puede contactar a Elizabeth Fachler Steinberg al siguiente correo electrónico Irememberoctober7th@gmail.com
Fuente: https://elmundo.cr/opinion/el-reloj-de-teheran-marca-el-fin-de-israel-o-el-desgaste-de-los-ayatolas/#google_vignette