Los jóvenes de Salir Adelante tienen razón. Comparte su mensaje.

Semanario Hebreo JAI

por Ana Jerozolimski / Publicado el 15 de Junio de 2020 a las 13:33

El programa de la fundación “Salir Adelante” creada por B´nai B´rith en el 2009, es una joya del Uruguay. Acompaña desde entonces a jóvenes  a partir  de 1ero de Bachillerato Público,  que provienen de hogares en situación socio-económica vulnerable y tienen buen desempeño académico. 

Tal cual resumió tiempo atrás Ionatan Was en una nota en la edición impresa de Semanario Hebreo, los objetivos de este programa son:

●         Impulsar a que más jóvenes uruguayos de liceos públicos finalicen Bachillerato.

●         Contribuir  a la ampliación de la trayectoria educativa de los participantes del Programa, en su construcción de ciudadanía y en la utilización de redes de protección sostenibles.

●         Intervenir en la formación de los jóvenes para que cuenten con las habilidades necesarias para permanecer en la educación formal, crecer como ciudadanos activos y a su vez, ser multiplicadores de la experiencia en sus entornos. 

●         Potenciar en los jóvenes el desarrollo de habilidades socioemocionales. 

El Programa se compromete a brindar:

Talleres quincenales de educación no formal. Viáticos para la locomoción a los Talleres. Campamentos. Clases de apoyo semanales. Entrevistas personales. Actividades junto a las familias. Surtido básico de alimentos y limpieza con una frecuencia mensual. Cobertura de emergencia médica móvil. Conexión a Internet. Textos liceales. Surtido de papelería. Computadora de acuerdo a necesidad. Lentes con receta médica.  Vestimenta de abrigo  

Los participantes del programa se comprometen a:

Continuar con buen desempeño académico. Asistir regularmente al liceo. Participar en actividades grupales e individuales del Programa. Participar en Proyectos de Correlación.

Ahora, publican este llamado de cara al regreso voluntario a clases.

Vale la pena compartirlo.

No te quedes atrás.

Ana Jerozolimski
(15 Junio 2020 , 13:33)

Fuente: https://www.semanariohebreojai.com/articulo/2934